martes, 1 de septiembre de 2020

Septiembre



Septiembre. Se acerca el tiempo de reencuentros y el tiempo de nuevos amores.
Una y otra vez no aprendemos. Somos hijos de la naturaleza, pero hemos huido de nuestras raíces, del verdadero sentido de la vida. Hemos perdido la conexión con todo lo que nos
rodea: árboles, plantas, animales.

Quiero hablar del amor presente en la naturaleza, en las plantas, los árboles, los animales, los minerales. Ellos nos limpian de todas esas frecuencias artificiales que nos impiden tomar
conciencia de esa conexión real que nos aporta salud y bienestar.

Hoy me ha hablado uno de los espíritus de la naturaleza, conectado con nuestro planeta pero que va mucho más allá de él, presente en otros mundos, otros planetas con presencia de agua, con vida natural similar en algunos aspectos a la nuestra. Me ha dicho que así como nosotros podemos ver el amor en los ojos de nuestras mascotas, también podemos apreciar ese amor en otros animales. Los animales nos apoyan. Un apoyo que en los inicios de nuestra civilización tenía que ver también con un apoyo nutricional, un apoyo emocional que muestra cómo se rinden ante el ser humano, como nos sostienen con su trabajo y su alegría.
Septiembre nos recuerda una vez más que estamos rodeados de vida que merece respeto, que merece ser tratada como un igual, nosotros formamos parte de esa vida, somos esa vida.

Susana M.B.


La Canción de Amergim
Yo soy el viento que sopla sobre el mar,
Soy el oleaje del océano,
Yo soy el murmullo de las olas,
Soy el buey de los siete combates,
Yo soy el buitre sobre la roca,
Soy un rayo del sol,
Yo soy la más hermosa de las plantas,
Soy un bravo jabalí salvaje,
Yo soy un salmón en el agua,
Soy un lago en la llanura,
Yo soy el arte del artífice,
Soy una palabra de la ciencia,
Yo soy la punta de lanza que ofrece batalla,
Soy el dios que crea en la testa del hombre el fuego del pensamiento,
¿Quién sino yo ilumina a la asamblea en la montaña?
Y ¿Quién sino yo conoce la edad de la luna?
¿Quién si no yo señalo el lugar donde el sol se va a descansar?

*Amergin es un druida de la mitología celta. Hijo de Miled, viajaba hacia Irlanda para vengarse de la muerte de Ith, y en el momento que puso un pie en la tierra de Irlanda, cantó esta mística canción.