martes, 3 de diciembre de 2019

El árbol de Navidad

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Esta entrada no tiene nada que ver con la Navidad; tiene que ver con la vida y sus adornos. Conozco a una mujer que me contó que, al separarse de su pareja, dejó de tener muchas cosas bonitas: cenas en lugares exquisitos, viajes caros, mucha vida social y superficial, etc. Me gustaría explicarle que la vida no es eso; la vida no tiene nada que ver con esas cosas superficiales.

Su vida ha cambiado por completo; se ha quedado sin todos esos bonitos adornos. Solo le ha quedado ella misma, el árbol. Verse sin los adornos que siempre le han dado seguridad le asusta, y no deja de buscar por todas partes conocer a alguien que le ayude a tener algo parecido a lo que tenía, alguien con quien se sienta de nuevo segura y sostenida.

La vida consiste en aprender a vivir con uno mismo, reconocer nuestra propia naturaleza y aceptarla.

Vivir sin todos esos adornos y ver el árbol tal y como es realmente. Entonces puedes llenar el árbol de adornos verdaderos, hechos con partes de ti mismo, para, por fin, ser libre.

Susana M.B.